viernes, 3 de febrero de 2017

Resistencia y solidaridad en la calle construyendo un pueblo fuerte

                                                                                                             
                                                                                                                           Coyuntura Febrero 2016

A modo de balance del 2016, podemos concluir que durante el año se manifestaron, a groso modo, dos posiciones en referencia a cómo resistir la brutal ofensiva de los de arriba. Por un lado, la que apunta fundamentalmente a la canalización institucional de las demandas populares, con la mira puesta en las elecciones de 2017[1] y, por otro, la que se orienta al protagonismo popular y la lucha a fondo, que en estos momentos se hace imprescindible para no perder ninguna conquista.
Así, en los últimos meses del año pasado vimos como un sector de las organizaciones sociales cerraban un acuerdo de paz social en la búsqueda de quedar posicionadas como fuerza política alternativa a la debacle kirchnerista, con aspiraciones electorales a partir de conquistas en el ámbito parlamentario; a la par de disputarse internamente la representación del Papa a nivel local. Se evidencia cada vez con más claridad que la orientación que propone Bergoglio, lejos de ser antagónica a Macri, se enmarca en el refuerzo de la estatalidad y las instituciones dominantes, en pos de no volver a un momento de rebelión social similar al del 2001. En este sentido, la sanción de la Ley de Emergencia Social implicaría la administración de una obra social, y la creación de un órgano estatal con participación de las organizaciones sociales, llamado Consejo de Economía Popular. Estas concesiones sumadas a algunas migajas para fin de año, fueron los puntos de una negociación por la cual Barrios de Pie, la CTEP y la CCC no solo permitieron pasar un diciembre con poca conflictividad sino que además firmaron una cláusula de paz social hasta el 2019.
También durante diciembre las desinteligencias que se dieron en el congreso en referencia al mal llamado impuesto a las ganancias, se resolvieron con concesiones de todas las partes en pugna: Macri, Massa, la CGT, el bloque del FPV y los gobernadores llegaron a una salida negociada en la cual no se modifica sustancialmente la situación del impuesto al salario. Por un lado, este acuerdo legaliza que más de un millón trabajadores sigan pagando ganancias, al igual que gran cantidad de jubilados. Por el otro, cuando se concreten nuevos acuerdos paritarios aumentará nuevamente la cantidad de trabajadores que paguen el impuesto volviendo proyectivamente a la situación anterior. Como expresión de este acuerdo sobre el cierre del año pasado el presidente se mostró juntándose a brindar con la burocracia sindical, mientras cientos de miles de trabajadores perdieron sus puestos de trabajo durante 2016 y se va delineando un escenario de empeoramiento de esta situación, no sólo de pérdidas de trabajo sino de salarios a la baja y mayor precarización.
Aun así, distintas luchas puntuales que se desarrollaron durante el año han desbordado los intentos de contención y canalización institucional. En este sentido, destacamos la lucha de las mujeres durante el 2016, que mediante grandes movilizaciones y fruto de años de organización en el plano feminista han sabido dar batalla en las calles. La acción directa, la organización y la unidad por abajo demostraron ser las mejores aliadas del pueblo en la resistencia a la ofensiva neoliberal y reaccionaria.
Algunas señales del gobierno dan cuenta que en el 2017 los de arriba pretenden dar un nuevo envión al ajuste. El panorama cada vez más complejo e imprevisible en lo internacional, con la asunción de Trump, que puede complicar la supuesta llegada de inversiones, las posibilidades de endeudamiento externo y el precio de los commodities, perfila a Cambiemos a profundizar medidas de ajuste, incluso, en un año electoral. A esto se le suma que las burocracias (sindical y piquetera) le regalaron a Macri un año en donde pudo medir sus fuerzas e intenciones y en base a esto el gobierno evaluar el margen con que cuenta para avanzar.
La represión parece tomar también impulso, a partir del momento en que se vuelve a hablar desde el gobierno de la iniciativa anti-protesta, esta vez para la capital del país. Los episodios represivos son cada vez menos espaciados y más acompañados de discursos mediáticos que los hacen más aceptables para la “opinión pública”. La guerra de pobres contra pobres se pone en el foco mediático, los jóvenes pobres pasan a ser el enemigo público número uno, y mientras tanto los/as trabajadores/as se convierten en un “costo laboral” y los jubilados/as en “gasto público”, una circulación de discursos con efectos bien prácticos y materiales. En este sentido el gobierno, con importante ayuda de los grandes medios de comunicación, impulsa una campaña de propaganda ideológica apuntada a legitimar su programa -paradójicamente desde una postura declarada como post-ideológica-, y a profundizar el proceso de fragmentación de la clase oprimida, cambios en la esfera cultural orientados a borrar cualquier elemento que pueda remitir remotamente a una idea de socialismo.
No es casualidad, que habiendo pasado un diciembre relativamente “tranquilo”, en los primeros días del mes de enero se hayan anunciado toda una batería de medidas apuntadas a atacar las condiciones de vida y de trabajo, con la expectativa de que a mayor explotación haya mayores niveles de inversiones; algo que empieza mal y termina peor para los/las de abajo. Parece que el gobierno entiende que si la apuesta de las burocracias es la de “resistir” desde el parlamento, comprometidos a fondo con la gobernabilidad tal como indica el mandato papal, éste sería el momento de avanzar con la reforma anti-obrera que reclaman los sectores empresariales.
Estas medidas se dieron, sin vacilación, en el marco de una serie de situaciones que ponen de relieve la precariedad del hábitat en donde vivimos los/as de abajo, y que fueron una especie de anecdotario de noticias provenientes del “interior” del país. Las reiteradas inundaciones y aludes, producto del modelo de devastación agropecuaria; los incendios en La Pampa que dan lugar a un sin fin de negocios inmobiliarios especulativos; los ya conocidos derrames de cianuro por parte de las mineras en las aguas de la provincia de San Juan; el avance de proyectos inmobiliarios privatizadores por parte de dueños internacionales y nacionales, que se vienen dando hace décadas en la Patagonia y que ponen en jaque el acceso al agua, la energía y el territorio por parte de quienes habitan allí. Así, es pertinente mirar aquellas luchas que se dieron como respuesta por parte de pobladores y comunidades mapuches organizados (en su mayoría fuertemente reprimidas), buscando siempre la forma de articular la resistencia en contra de este sistema de dominación.
El saldo del año nos deja como aprendizaje que en donde la resistencia y la solidaridad se expresaron en la calles mediante la acción directa, los/las de abajo pudimos mantener nuestras conquistas y reivindicaciones, es decir el límite lo pusimos luchando.
Durante este año desde la FAR apuntamos a seguir construyendo desde esa orientación en el campo de las luchas sociales. En un año electoral y de ajuste es probable que las elecciones funcionen como un freno para la presión hacia los/las de abajo pero también como una distracción para sectores del campo popular que volcaran sus energías a la disputa dentro del sistema, debilitando las posibilidades de lucha y unidad por abajo.
Por eso, una de las tareas del año será seguir fortaleciendo la perspectiva y el horizonte de construcción de poder popular, con claridad en referencia a lo que el sistema propone con sus mecanismos de dominación que sirven para domesticar las luchas y hacerlas funcionales –en su cercamiento institucional- a un entramado de relaciones sociales que no hace más que reproducir lo esencial del capitalismo.
Sin concesiones, ni posibilismos donde la participación popular permita avanzar, e impidiendo que nuestra lucha sea un instrumento para la construcción de aparatos electorales, defendiendo siempre la independencia de clase.
Ya sea en el plano ideológico como en nuestra participación en las luchas sociales nuestra lucha es por fuera de las urnas y ES EN LA CALLE DONDE SE CREA UN PUEBLO FUERTE!! EN LA CALLE CONSTRUIMOS PODER POPULAR!!
   
  [1] Este posicionamiento pro-institucionalista es reflejado por posturas del FIT, la UP de De Genaro y el PCR entre otros sectores de izquierda, hasta las posiciones del sindicalismo burocratico proveniente de distintas vertientes del PJ a través de sus diputados. 

martes, 23 de agosto de 2016

Actividad "El Anarquismo Militante frente a la coyuntura actual"

Agradecemos a todos los/las compañeros/as que se acercaron a la actividad. Fue muy fructifero el debate, y esperamos que sirva para fomentar la organización de los/las anarquistas y el involucramiento con fuerza redoblada en las luchas sociales.
Los/las esperamos en las próximas actividades de la FAR.

CONTRA LA CLASE DOMINANTE, ANARQUISMO MILITANTE









lunes, 25 de julio de 2016

CON LUCHA Y ORGANIZACIÓN FORTALECEMOS LA RESISTENCIA


                                                                                                                     Coyuntura Junio/Julio 2016


Pasados ya siete meses del cambio de gobierno en el país, la situación de ajuste y represión, de ataque deliberado y planificado hacia los intereses de los/las de abajo no cesa y muestra signos de intensificarse. Incluso apunta a enfrentarse con mayor contundencia a las distintas instancias de resistencia que está construyendo el pueblo. Son grandes las ambiciones, las proyecciones y las disputas de los imperialismos para lo que puede configurarse como un nuevo periodo en la región, y el gobierno de “Cambiemos” deberá estar a la “altura de las circunstancias”, disciplinando el abajo y viabilizando los distintos intereses de los de arriba, si quiere generar los resultados que su clase le demanda. El dominio político institucional del gobierno es de una gran extensión territorial, más grande que lo que fueron sus expectativas electorales y a eso se le suma la compleja trama de relaciones de poder que hacen a la estructura política del país y que incluyen actores que van desde el Papa hasta jueces y fiscales, pasando por intendentes del Conurbano, , la burocracia sindical y los gobernadores, confluyendo muchos de estos en el amplio y complejo campo político que es el Peronismo. Así por el momento Macri realiza el “necesario” trabajo sucio, mientras los demás agentes de la clase dominante garantizan la gobernabilidad necesaria para que el descontento que las medidas de ajuste generan se contengan en el marco de las instituciones de dominación. En este sentido el papel jugado por los medios masivos de comunicación para amalgamar la conflictividad social viene siendo primordial. La estrategia es criticar y demandar lo suficiente para perfilarse electoralmente hacia el 2017. En este contexto para los/las de abajo adquieren fuerte vigencia las prácticas históricas de nuestra clase que como la acción directa, no son más que medios para ir haciendo posible aquellas demandas y anhelos que de otra forma quedan al arbitrio de los mecanismos burgueses de representación, que en momentos como estos muestran su capacidad de abroquelarse en función de sus intereses estratégicos. Y así lo vienen demostrando los distintos episodios de resistencia que han frenado despidos, vaciamientos patronales, y tarifazos. En la orientación de ese proceso también se pone en juego nuevamente qué prácticas y principios van a predominar, ya que aquí tiene un importante rol la perspectiva de la independencia de clase. Ya pudimos ver como a finales del año pasado diferentes variantes de la izquierda pro-estatista (llámese trotskismo, maoísmo o inclusive el ala dura del kirchnerismo) intentaron sin éxito canalizar las iniciativas de participación popular en diferentes instancias institucionales del propio sistema, las mismas instancias que permitieron “democráticamente” el ascenso de sectores de la derecha más reaccionaria del país. De este modo la acumulación del proceso de resistencia tiene que estar en el pueblo y en sus organismos de clase y no en las representaciones políticas, que de manera oportunista quieren ponerse “al frente” de los reclamos.

Hacia la alianza del pacífico 

El esquema extractivista sostenido en la región, incluso por los gobiernos del llamado “Socialismo del siglo XXI”, se encuentra desprendiéndose de su ropaje “neodesarrollista”, para virar hacia una alianza más orientada a una mayor injerencia del imperialismo yanqui. Expresión de esto es que el gobierno de Macri haya pedido formalmente ser observador de una reunión de la Alianza del Pacifico. La nueva geo-política regional se expresa también en el golpe institucional que se llevó a cabo en Brasil, y que va configurando un mapa en América Latina donde comienzan a tener preponderancia sectores políticos enmarcados en viejos programas neoliberales. La apuesta estratégica de estos sectores es la de profundizar el esquema extractivista, y ligar la obra pública y el endeudamiento externo a dicho modelo, algo similar al plan IIRSA de la etapa anterior. Es en este marco que aparecen estrategias como el Plan Belgrano, un plan de obra pública orientado al NEA y NOA del país, que apunta a expandir la frontera sojera y facilitar el traslado de productos primarios para su exportación. Todo esto se sumó a la obscena quita de las retenciones a las empresas mineras y a los pooles de siembra. Además es importante agregar a lo anterior lo implementado en el plano jurídico: por un lado se promulga la nueva ley de extranjerización de la tierra y por el otro, a pedido de la trasnacional Monsanto, se anuncia la modificación de la ley de semillas.

Limitar derechos para hacer posible el ajuste 

Es de tal magnitud el ajuste que se propone la clase dominante que incluso es inviable dentro de la estructura jurídica actual. Por eso las iniciativas en el campo de lo jurídico para limitar el derecho a huelga y dotar de mayor centralismo a las organizaciones sindicales, dándole más poder a las burocracias y limitando aun más el escaso margen de maniobra para los sectores sindicales clasistas, como se vio en el fallo “Orellano” de la Corte Suprema de la Nación. Esto es un indicador que para hacer posible el ajuste los de arriba deben ir previniendo posibles focos de resistencia e irse generando un marco dentro de su legalidad para poder sofocarlos. También en este sentido estaba orientado el “Protocolo anti-protesta”, algo que por el momento no han podido aplicar cabalmente pero que sigue latente en su caja de herramientas, a la espera del momento oportuno para ser utilizado. No obstante, los episodios represivos se multiplican en distintos puntos del país, por ejemplo como se vio en el acampe en Tierra del Fuego, la patota que irrumpió en el diario Tiempo Argentino en Bs As y la represión a los/las trabajadores/as del Ingenio Ledesma en Jujuy. Paralelo a esto siguen apareciendo muestras del carácter sumamente reaccionario del nuevo gobierno, como el desfile de “Veteranos del operativo independencia” en el acto del 9 de julio junto con el ex –carapintada Aldo Rico y la recepción en casa de gobierno del “partido vecinal” neo-nazi de Biodini. 

El proceso de reacomodamiento por arriba continúa 

Luego de una gran movilización en defensa de la figura de Cristina en Comodoro Py que parecía ser el acontecimiento fundacional de la nueva etapa del Kirchnerismo, donde se anunció con bombos y platillos la conformación de un “Frente ciudadano” aparece el “escándalo de corrupción” del ex Secretario de Obras Publicas de la Nación Jose Lopez, exteriorizándose así la dispersión dentro del Kirchnerismo. Así una nueva ruptura que se expresa en lo institucional con la ida de los legisladores del Movimiento Evita, del bloque del FPV y sus gestos de acercamiento a Massa viene a delinear cuál puede ser el futuro esquema del PJ. A groso modo podría dividirse en tres, el sector post-Kirchnerista, la típica derecha peronista y el Kirchnerismo como expresión minoritaria. Esta nueva estructura del PJ junto con la burocracia sindical apunta a operar como colchón para amortiguar y contener los reclamos, garantizando la gobernabilidad con la mirada puesta en las elecciones de 2017. Sin embargo, ante tanto intento de canalización institucional del descontento, vuelven a aparecer fenómenos de impugnación a los políticos semejantes a los del 2001. Tarifazos, despidos y corrupción en el gobierno anterior y en el actual, condensan un hastío que impacta en la memoria social reciente y la referencia al “que se vayan todos” es obligada. No obstante no vemos en esta impugnación un contenido que conduzca necesariamente a un empoderamiento popular, eso dependerá de múltiples factores entre los cuales están las distintas estrategias de lucha y de construcción cotidiana de organización que se den en los ámbitos sociales. En la misma medida se deberá dar la disputa ideológica, para ir delineando los horizontes de ruptura con el capitalismo, que en nuestro caso están orientados hacia la construcción de una sociedad libertaria. Los episodios de resistencia son múltiples, y las composiciones han sido diversas. Por un lado han habido resistencias específicas a despidos en lugares de trabajo, paritarias que se han cerrado positivamente fruto de negociaciones con participación de los/las trabajadores/as en medidas de acción directa, movilizaciones de carácter nacional contra la precariedad que se vive en los barrios impulsadas por organizaciones sociales, luchas muy importantes en el ámbito estudiantil, que se han expresado en enormes movilizaciones como la del 13 de mayo y también cacerolazos contra el tarifazo con participación de organizaciones políticas y sociales.

Un segundo semestre de lucha y solidaridad 

En lo coyuntural no se percibe un esquema de dominación consolidado por parte del nuevo gobierno, aunque si se puede pensar que hay más claridad en los objetivos estratégicos, que como decíamos más arriba, apunta a consolidar la matriz extractivista, profundizar la alianza con el imperialismo yanqui, y disciplinar la resistencia ya sea con represión o con influencia ideológica. Hay varios frentes abiertos por abajo, que pueden ser obstáculos para el desarrollo de su estrategia si los/las de abajo desplegamos organización y fuerza de clase alrededor de los mismos. Uno está planteado en la cuestión de la carestía de la vida y el salario, ya que el gobierno “no ha podido” frenar la inflación, entre otros factores. Mientras el gobierno intentaba plantear un tope paritario del 25% anual, la mayoría de los gremios cerraron sus acuerdos paritarios por encima de ese porcentaje. Aquí es importante recalcar que cualquier cierre paritario por encima del 30% se fue pulverizando a raíz del escalonamiento en que fue implementado, reduciéndose significativamente la capacidad real de recomposición salarial. Hoy tenemos una inflación anual calculada del 45,7%, aportada en gran medida por las tarifas de los servicios públicos y el precio de los alimentos, lo que viene llevando inevitablemente a una pérdida del poder adquisitivo del salario. En este sentido el eje de la reapertura de las paritarias será de importancia para la coyuntura actual. Por otro lado, sigue abierto el conflicto en relación al Tarifazo en los servicios públicos. Aquí se juega un problema estructural, que veníamos marcando en análisis anteriores como es la “crisis energética”. No se vislumbra ningún escenario de soberanía energética en el país, y este gobierno que se propone reducir el déficit fiscal y arreglar las cuentas públicas no puede como lo hacía el anterior apelar a dólares de la reserva para importar energía. Además después de los “cacerolazos”, se le impone a Macri un test de gobernabilidad, en el cual tiene que demostrar autoridad, pero a la vez “sensibilidad y escucha” frente a los reclamos. Las distintas políticas de ajuste, junto con la suba de la inflación va generando mayor precariedad, algo que agrava aún más las condiciones de los sectores estructuralmente excluidos. Ni los grandes medios de comunicación han logrado soslayar el aumento de la pobreza ni los reclamos por alimentos de estos sectores, los mismos que vienen planteando reivindicaciones articuladas desde los territorios, y que han podido generar estrategias de supervivencia a lo largo de estos años. En lo que va del 2016 han protagonizado grandes jornadas de lucha, donde se han instalado las denuncias en relación a las condiciones de vida en los barrios y mantener ciertas conquistas reivindicativas. Además cobra mayor importancia la lucha en el ámbito de los Derechos Humanos, en relación al aumento de la represión y al carácter reaccionario del nuevo gobierno. Así mismo también los son la defensa de la educación pública en el ámbito estudiantil y la cuestión ambiental ante el recrudecimiento del extractivismo. Respecto de la cuestión de género vemos, por un lado, que hay un proceso en marcha de mayor visibilidad de la problemática fruto de la lucha y organización de las mujeres, que se viene expresando en movilizaciones como la del 3 de junio. Por otro lado, ya desde en el último ENM y en estos meses, vemos que existen intenciones de poner freno a la movilización y demanda feminista. Así, el presidente se ha encargado de dejar claro su postura en contra de la legalización del aborto en el Congreso Eucarístico Nacional (en Tucumán), además disolvió por decreto el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (que implica el no reparto de ciertos anticonceptivos en los efectores públicos); en un país donde Naciones Unidas alerta sobre el crecimiento del embarazo adolescente; junto con medidas más sutiles de violencia simbólica como la inclusión de un “club de estilo” orientado a niñas y adolescentes en la nueva Tecnópolis. En la ciudad de Rosario este año se realizará el XXXI Encuentro Nacional de Mujeres, una instancia organizativa de las mujeres, única en el mundo por su masividad y que es organizadora de campañas importantísimas para la lucha contra el patriarcado, como la campaña nacional por la legalización del aborto. Desde la FAR, nos proponemos como parte de nuestra estrategia de transformación revolucionaria de la sociedad participar en las distintas instancias de resistencia y tratar de aportar a la organización popular en los espacios de base, apostando a la multisectorialidad y confluencia de los distintos sectores de la clase oprimida. De este modo proponiendo siempre la perspectiva de la independencia de clase,la acción directa y la solidaridad, en el marco de la construcción de un pueblo fuerte para una acumulación social-política que nos permita la ruptura con el sistema capitalista, como horizonte en el futuro y como práctica cotidiana en el presente.

jueves, 14 de abril de 2016

1 DE MAYO ACTO ANARQUISTA



Por un primero de Mayo clasista, de lucha y resistencia!

Si yo he de ser ahorcado por profesar las ideas anarquistas, por mi amor a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad, entonces no tengo inconveniente yo les digo muy alto, disponed de mi vida."
Adolf Fischer – Mártir de Chicago

Para nosotras/os el  1° de Mayo simboliza la continuidad de las luchas y resistencias de los/las de abajo, su carácter internacionalista y sobre todo la vigencia del proyecto de construcción de una sociedad libertaria.
Como anarquistas creemos en la necesidad de estar  involucradas/os en esas luchas y resistencias cotidianas; consideramos, en este sentido, que el aporte fundamental del anarquismo como corriente histórica del socialismo, es el de imprimirle un contenido libertario a ese proceso, mediante la búsqueda y el impulso de la participación popular, de esa construcción de un pueblo fuerte, como se habla desde el anarquismo especifista latinoamericano. Los/as grandes teóricos/as y las importantes experiencias del anarquismo, cobran sentido, en tanto sirven para la elaboración de reflexiones y líneas de acción que nos permitan participar en luchas de hoy produciendo, en lo cotidiano, prácticas social-políticas que permitan acumular para un proyecto de ruptura con el sistema de dominación capitalista.
En este sentido, levantamos las banderas de los Mártires de Chicago, porque reconstruimos la memoria histórica de los/las de abajo desde una perspectiva ideológica y de lucha, ya que alrededor de la historia circula también el conflicto y la disputa. El 1° de Mayo es para nosotros/as, un día para pregonar que vivimos en un mundo dividido en clases sociales antagónicas, que el anarquismo es un proyecto político surgido en el seno de ese enfrentamiento, y que tuvo en otros momentos históricos, como los sucesos de 1886 en Chicago, un protagonismo fuerte y una influencia arraigada en lo más profundo del pueblo.
Esa es la orientación hacia donde apuntamos desde la FAR, conscientes de que vivimos un momento histórico distinto en muchos aspectos, pero similar en lo fundamental de lo que produce este sistema de dominación: riqueza y dominación para los de arriba,  miseria y opresión para los/las de abajo.
Llegamos a un 1° de mayo en un contexto que se nos presenta sumamente complejo, un cambio que se expresa en una profundización del ajuste y la represión, en el marco de un capitalismo neoliberal extractivista, que se sostuvo durante el ciclo de los gobiernos “populares” y que ahora se consolida y  profundiza de la mano de una derecha liberal y de un protagonismo mayor del proyecto imperial estadounidense.
Sin embargo, donde hay dominación hay resistencia. Resistencia que creemos debe ser cada vez más organizada desde una impronta clasista y libertaria. A esta tarea debemos aportar nuestra fuerza militante, rescatando aquellas luchas y alianzas que ya se vienen dando por abajo y que señalan un camino: frente al ajuste y la represión el límite lo ponemos luchando.

POR UN 1° DE MAYO CLASISTA, DE LUCHA Y RESISTENCIA!!

VIVA LA ANARQUÍA!!

sábado, 28 de noviembre de 2015

Presentación del Periódico Voluntad - Órgano de Difusión de la FAR


Charla/Debate "Historia del Anarquismo en Colombia" a cargo de Via Libre Grupo Libertario Colombia

El dia Viernes 27 de de noviembre contamos con la presencia de las/los compañeros/as de Via Libre Grupo Libertario, de Bogota Colombia que estuvieron dando una charla sobre la historia del anarquismo en Colombia. 
Muy interesante la charla y las perspectivas de seguir construyendo un anarquismo revolucionario en america latina.
Gracias a todos/as los/las compañeros/as que se acercaron a debatir y especialmente a los/las compas de Via Libre Grupo Libertario por venir a compartir sus experiencias.

VIVA LA ANARQUIA!




miércoles, 25 de noviembre de 2015

VOLUNTAD Nº1

A continuación compartimos el primer número de nuestro periódico Voluntad, cuya edición impresa sera presentada públicamente el día Sábado 5 de Diciembre a las 18 Hs, en nuestro local de calle Ituzaingo 1544. El objetivo de esta publicación es el de poder ampliar nuestra voz, e incorporarle a nuestra práctica cotidiana en los niveles social y político una herramienta más que sirva para el debate y la difusión de nuestras ideas/prácticas. Que pueda además promover la organización, la acción directa y la autogestión a todos los niveles, invitando a quienes la lean a poner en marcha una reflexión y una acción, que aporte a lucha cotidiana de los/as oprimidos/as por liberarse de la dominación de los de arriba. Ya que como decíamos en nuestro primer congreso, “la vigencia de las ideas y objetivos anarquistas encuentra sentido en el campo popular… y requiere de un esfuerzo creativo para multiplicar, trasmitir, sistematizar y visibilizar la fuerza de estas ideas y prácticas y de su potencial revolucionario.”

POR LA DESTRUCCIÓN DEL SISTEMA DE DOMINACION CAPITALISTA!!!
POR LA CONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD AUTOGESTIONARIA!!!
CONTRA LA CLASE DOMINANTE ANARQUISMO MILITANTE!!!
 VIVA LA ANARQUÍA!!!

Para descargar en pdf

PD: Agradecemos a los compañeros/as de la Cooperativa de Comunicación La Brujula por facilitarnos la foto de la tapa del periódico.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Charla/Debate "Historia del Anarquismo en Colombia" a cargo de militantes de Vía Libre Grupo Libertario (Bogotá)



Invitamos a todos/as las compañeros/as el día viernes 27 de noviembre a las 18hs,  a la charla/debate que se desarrollara en el Centro Social Anarquista de calle Ituzaingo 1544, allí contaremos con la presencia de compañeras Vía Libre Grupo Libertario de Bogotá Colombia, quienes expondrán sobre la Historia del Anarquismo en Colombia.
Consideramos que la presencia de las compañeras no es solo importante por la oportunidad de seguir reconstruyendo la memoria histórica del anarquismo y de los/las oprimidos/as, sino también para hacer que ese proyecto libertario sea una realidad para los pueblos latinoamericanos. Los/las esperamos!!!

VIVA LA ANARQUÍA!!!

domingo, 13 de septiembre de 2015

lunes, 3 de agosto de 2015



Los/as invitamos a debatir sobre la militancia que llevamos adelante los libertarios en los espacios gremiales, tratando dos grandes problemáticas: La PRECARIZACIÓN y la FALTA DE LIBERTADES SINDICALES. Los/as esperamos!